
Pense que habia encontrado el trabajo ideal. Me sentia en apariencia plena, contenta, satisfecha, luchando por una buena causa. Pero al mismo tiempo, sentia dentro de mi un vacio, una extrania sensacion que no me dejaba en paz. Pense que el tiempo amendaria esa sensacion, que pasaria, que me acostumbraria y que dentro de poco me integraria. Pero ese dia nunca llegaba. Me sentia abosorta en mi pequenia isla, donde no lograba conectar con la causa, ni con nadie..En mi mente lo tenia ya todo bien planeado..un anio mas y luego me iria, buscaria algo que me llenara mas, que me haria mas feliz..un anio no es nada pensaba.
Sin embargo, bien dice el dicho, "los caminos de Dios son mas grandes que los nuestros"..de un dia para otro mi contrato no fue renovado, mis capacidades y cualidades no coincidian con la mision de la Organizacion. Lo que parecia ser un momento de decepcion y de tristeza, me hizo acercarme a Dios y me enfoque en confiar en su plan para mi. De un dia para otro se abrio una oportunidad temporal en otro Municipio. Pese a que solo era temporal, y que el salario quizas no era tan gratificante, no pense dos veces en aplicar. Casi de inmediato fui contratada. Al llegar a ese nuevo trabajo, llegue aun con cierto temor, insegura si haria un buen trabajo y sobretodo un poco preocupada si conectaria con mis companieros de trabajo. Sin embargo todo se dio para bien. Las relaciones con mis nuevos companieros fueron armoniosas, sinceras, alegres.



